Esta premisa no siempre se cumple en el caso de los emprendedores y MIPYMES. La realidad es que, si bien emprender tiene muchos beneficios y satisfacciones para quienes estamos en el rubro, también nos pasa de sentirnos un poco solos en nuestra actividad. Como empleado de una empresa, uno se relaciona con pares y jefes, y comparte experiencias, para bien o para mal. Pero como emprendedores, nos vinculamos con proveedores, o clientes, que en realidad están ¨del otro lado del mostrador¨, y no a nuestro lado.

Por Lic. Ps. Fernanda Duga

¿Cómo podemos hacer los emprendedores, para estar ¨bien acompañados¨? Aquí van nuestros 10 mandamientos para empresarios y emprendedores.

 

  • Buscarás compartir con otras personas, al menos el espacio físico: Hoy en día están de moda los espacios de co- work, que tienen la ventaja de alquilar un espacio de trabajo y compartir con personas que tienen diferentes profesiones. Esta modalidad es más utilizada en actividades del rubro diseño, IT, comunicación, pero no quiere decir que otras profesiones no puedan utilizarla.
  • Buscarás complementarte: los emprendedores nos creemos muchas veces superhéroes, que solos podemos con todo. Sácatelo con peine fino: no puedes hacer todo bien. En las áreas que no sean de tu expertise, busca la manera de contratar un especialista, de pedir consejo a otro emprendedor que sí sepa, de participar de algún foro en las redes sociales, etc. Siempre va a ser más barato que hacer solo, algo que no sabes.
  • Te vincularás a asociaciones de tu misma  actividad: al trabajar solo y enfocarse tanto en su actividad, el emprendedor se pierde de lo que está sucediendo en el mundo, en su propio rubro; es muy fácil perder la referencia. Vincularte a asociaciones relacionadas a tu propio rubro, y participar cada tanto de sus actividades, te permitirá estar conectado y tener a quien recurrir para hablar de lo que te sucede con el negocio, pedir consejo, etc.
  • Te vincularás a asociaciones de otras actividades, relacionadas a la tuya: por el mismo motivo que se comparte en los espacios de co- work, te servirá relacionarte a asociaciones que no sean específicas de tu rubro, pero sí tengan que ver. Por ejemplo, si tienes un restaurant puedes afiliarte a una asociación vinculada a la gastronomía, pero también a una más general como una asociación comercial, donde coexisten rubros variados. Aprenderás de la experiencia de otros, y podrás promocionar tus servicios.
  • Te harás un tiempo para participar de esas asociaciones y de actividades de networking: créeme que lo sé, lo difícil que es dejar de trabajar en tu negocio para participar de actividades “sociales”. La realidad es que si estás sucuchado en cuatro paredes trabajando, cualquiera sea la actividad que hagas, se va a agotar en sí misma. “No solo hay que serlo, sino también parecerlo”: si no muestras lo que haces, si no lo difundes, es igual a que no lo hagas.
  • Elegirás muy bien a tus socios: las diferencias entre los socios, es algo que he escuchado (y también vivido, uno aprende de sus errores) infinidad de veces. Es un error muy común compartir el negocio con familiares y/o amigos; por supuesto, existen excepciones. Ser un buen amigo no quiere decir ser un buen socio, ni tampoco ser el nieto del primo de mi abuelo, es ser un buen trabajador.  A veces es mejor preservar los amigos y la familia, y que los negocios vayan por otro lado, por el bien de todos.

 

  • No lucharás con tu entorno: si creciste en una familia que siempre tuvo negocio propio o actividad independiente, como emprendedor sos muy afortunado. Si como yo, creciste en una familia tradicional donde el mejor trabajo es en relación de dependencia, y si es público mejor, vas a remar toda tu vida por

 

tratar (no quiere decir que lo vayas a lograr) de que entiendan qué caramelo haces con tu tiempo, y de dónde sacas la plata. Y aun con las mejores intenciones, no te van a acompañar, porque simplemente no entienden lo que haces.

 

  • Conocerás a quienes te rodean: como emprendedor vas a conocer muchas cosas, entre ellas a quienes están a tu lado. Las personas con buenas intenciones pensamos que quienes nos rodean y aprecian se van a alegrar sinceramente por nuestros éxitos. Pues no es así, destacarse en algún aspecto muchas veces es tomado por otras personas como una ofensa personal. Así que podrás quedarte sin la compañía de antiguas amistades o conocidos. Con lo cual, viene el siguiente mandamiento:
  • Cerrarás una puerta, pero abrirás una ventana: A veces creemos que “los amigos son para toda la vida”; yo creo que las personas cambiamos y tienen sentido en nuestras vidas en momentos y situaciones particulares. Así que sin muchas angustias, dale la bienvenida a las personas que te apoyen y den para adelante, y no vas a estar solo. A las que no te sirvan, déjalas atrás. La vida y el tiempo lo irán resolviendo, tu energía tiene que estar puesta en otra cosa.
  • Creerás en tu proyecto y no dejarás que te pinchen el globo: por último, eres la única persona que tiene que estar convencido de que lo que estás haciendo está bien. Si lo estás, ya encontrarás quien te apoye y te siga. Nunca vas a dejar  a todos conformes, lo importante es que lo estés vos. Nadie más que vos se va a hacer responsable de tu vida.