Hace dos meses, fui al cumpleaños de una amiga, colega y compañera de Facultad. Su madre me preguntó si estaba trabajando, a lo que respondí que me dedico a las empresas y al área de Capital Humano. Con una expresión que interpreté entre pena y desilusión, me respondió: “Ah, entonces no estás ejerciendo como psicóloga…  “.

Por Lic. Ps. Fernanda Duga

En esos momentos es que me enfrento a tomar una decisión crucial: responder “no, no ejerzo como psicóloga clínica” (“atender pacientes” en la jerga popular) o, por el contrario, embarcarme en la excursión de querer explicar lo que yo entiendo que implica ejercer una carrera profesional, hoy, en la realidad laboral y profesional que vivimos.

Generalmente elijo el primer camino, sino me complico demasiado en algo que probablemente sea más importante para mí que para mi interlocutor. Y además la reunión se torna un poco aburrida.

Lo cual no quita que comparta mis reflexiones con ustedes,  a través de los 10 mandamientos de hoy.

 

  • Tomarás tu carrera como marco de referencia: Con el correr de los años, he ido asimilando que la carrera que elegí y que amo, no solamente me ha brindado contenidos para mi quehacer profesional, sino que me ha dado algo que para mí es más importante: la flexibilidad y la capacidad de adaptación. Entiendo que todas las carreras aportan en cuanto a conceptos, pero con la capacidad de generar información que actualmente tenemos como sociedad, los contenidos van perdiendo vigencia, y se van renovando con impresionante celeridad. Mi carrera me ha dado la posibilidad de abrirme, aprender y  reinventarme como profesional frente a los cambios constantes. ¿Cómo creés que lo puede hacer la tuya?  
  • Ejercerás tu carrera como medio, no como fin: la explicación que le daría a la madre de mi amiga, si se la diera, es que todo el tiempo estoy ejerciendo la Psicología. Si la entiendo como marco de referencia para pensar, sea cual sea el lugar que ocupe (como trabajadora, pero también como madre, esposa, hermana, y todos los roles que uno ejerce) no puedo pensar de otra forma. No es una camisa, que me saco y me pongo. Siempre soy psicóloga. Pero además, ejerzo la Psicología cuando negocio  asuntos con un cliente, o con mis hijas; cuando asesoro a un empresario en cuanto a la mejor forma de motivar y retener a sus empleados; cuando en reunión con un cliente, utilizo la pregunta como una potente herramienta para la intervención, o simplemente para escuchar sus necesidades. Todo eso, y mucho más, me lo dio mi carrera.
  • Asumirás tu carrera como una forma de abrirte caminos, no de cerrártelos: en el reino de “ANTES”, las empresas contrataban profesionales con el mismo cargo que la profesión ejercida. Es decir, las empresas contrataban un profesional “Abogado”, para el cargo de “Abogado”. Pero en el mundo de “AHORA”, las empresas contratan un “Abogado” para ser un “Asesor legal” por ejemplo. ¿Por qué? Porque necesitan no solo la formación (o a veces ya ni sirve la formación) sino que necesitan competencias. Necesitan flexibilidad, liderazgo, orientación al logro, entre otras, porque las dificultades a enfrentar son complejas y exceden lo tradicional de una profesión. No creas entonces que vas a ejercer como abogado porque estés todo el día atendiendo problemas: abrite a las posibilidades, no te cierres. Hay muchas formas de ser abogado ; buscá la tuya. Yo creo que hoy, hay para todos los gustos.
  • Ejercerás tu profesión como tu empresa: ser profesional en el reino de AHORA,  no es lo mismo que ser profesional en el reino de ANTES. En ANTES, ser doctor/maestro/contador/licenciado, era automáticamente estar en un pedestal de gloria y reconocimiento. En el reino de AHORA, los profesionales debemos mostrar nuestra competencia, como cualquier trabajador, y agregar un valor, para diferenciarnos de otros profesionales. Y hacerlo de manera legítima y ética, para no entrar en lo fácil de “cobrar barato”; o mancillar la profesión y nuestro nombre, con un ejercer rentable, pero poco ético. Qué desafío, ¿no?  Entiendo que uno de los pasos para diferenciarnos, es ejercer nuestra profesión como empresarios.
  • Aprenderás de otros rubros, para ser mejor profesional y empresario: de la misma manera que cualquier emprendedor, para tener su negocio, debe aprender administración, cómo calcular costos y punto de equilibrio, marketing y otras cosas, los profesionales que decidimos emprendernos como empresarios, debemos aprender también otros rubros, que no son propiamente el conocimiento técnico que nuestra carrera nos proporcionó. Y en ese punto yo creo que los profesionales tenemos una limitante: somos profesionales. Muchas veces no tenemos la humildad de reconocer lo que no sabemos. Hay emprendedores con negocios exitosos, que me dicen: “yo no sé nada, no tengo un título”. Y yo trato de hacerles entender que saben mucho, porque saben de su negocio (por supuesto más que yo) y saben cómo sacarlo adelante. Y eso merece mi respeto, y mi disposición a escuchar y aprender.
  • Asumirás la comercialización como parte de tu profesionalidad: “no solo hay que serlo, sino también parecerlo”; es una frase célebre de mi abuelo. Puede que seas excelente profesional, pero si no tratas de mostrarlo y comunicarlo de alguna manera, nadie se entera. Si observas grandes empresas de servicios profesionales, ellos usan estrategias de marketing y comercialización, y eso no quita prestigio ni calidad a sus servicios. Con lo cual:
  • No confundirás comercialización con falta de ética: con este tema, estuve varios años sacándome las telarañas de mis propios prejuicios: por ejemplo, que si por ofrecer un servicio comercialmente atractivo, estaba banalizando el ejercicio de mi profesión; si por sacar fotos y publicarlas, estaba procediendo de manera vanidosa y “cholula”… y terminé concluyendo que: LA ETICA, ESTÁ EN LA CALIDAD Y EL CUIDADO DEL SERVICIO OFRECIDO. Sí debes procurar que los canales que elijas de comercialización, sean acordes a lo que quieras comunicar.
  • Aceptarás que la tecnología puede contribuir a ejercer tu profesión: la tecnología no es tu enemiga. Mucho se avanza en poco tiempo, y pueden ser herramientas que te faciliten el trabajo, por más que no sea de la forma que lo aprendiste cuando estudiabas. No te resistas! Úsala a tu favor.
  • Te reinventarás para sobrevivir: de la misma manera que lo deben hacer las grandes marcas (las que no saben hacerlo ya no están en el mercado), debes reinventarte como profesional para seguir en el mercado. Tener una carrera te abre las puertas a que explores las áreas que quieras, incluso dentro de tu misma profesión: conozco colegas que trabajaron en el área de Capital Humano por un tiempo, y luego incursionaron en el área de las Adicciones; que se dedicaban a Psicología Clínica, y luego al Marketing…

 

Disfrutarás y te divertirás con las posibilidades inexploradas: que quede bien claro: las posibilidades que nos da el infinito, a mí también me asustan. Estar en tierra firme, por malo que sea, es seguro. Pero  cuando te decidís a lanzarte a explorar ese infinito, es mucho menos angustiante y más divertido de lo que pensabas. Es parecido a escribir y publicar reflexiones para emprendedores y empresarios, con el formato de 10 mandamientos.